miércoles, 30 de mayo de 2012

jueves, 17 de mayo de 2012

Consejos útiles para la entrevista laboral.-

Unos tips para aflojar tensiones y maximizar el potencial.-

Llevar adelante una entrevista de trabajo nunca resulta fácil, aunque se haya pasado por muchas, ya que suele generar en el entrevistado un nivel elevado de ansiedad debido a que se trata de una situación de alta exposición en la que el postulante deberá manifestar los aspectos más adultos de su personalidad.

Acá les proponemos algunos tips que los postulantes pueden tener en cuenta para que la entrevista de trabajo se convierta en una real oportunidad de empleo y no en una amenaza de no conseguirlo.

La entrevista comienza en el momento del llamado telefónico para concertar el encuentro. Es importante que se muestre interesado y receptivo de las indicaciones que se brindan, tratando siempre de adaptarse a la fecha y hora propuesta y no anticiparse preguntando de qué se trata la propuesta.

Concurra puntualmente, vestido de un modo formal y con un CV extra por si el selector lo requiere.

Apague el celular antes de ingresar a la entrevista.

Aguarde a que lo inviten a sentarse y cuide su postura corporal.

El lenguaje corporal también es una forma de expresarse, intente ser congruente entre lo que dice y lo que hace. Evite situaciones como morderse las uñas, revolverse en la silla o golpear la mesa porque denotan ansiedad descontrolada.

Establezca contacto visual con el selector.

Investigue sobre la empresa a la que se esta postulando, el rubro, la posición en el mercado y su competencia porque significa que le entusiasma el puesto y la empresa.

Responda en forma clara, concisa y espontánea ya que no por mucho hablar logrará mostrarse más. Es importante explayarse solo en aquellos temas que el selector lo requiera. Cumplir con esta consigna significa respetar el tiempo de los demás, entre ellos el del entrevistador.

Demuestre que usted es la persona ideal para ocupar el puesto aportando opciones creativas. Intente dar un toque de diferenciación a sus respuestas.

Aunque la entrevista tiene un fin laboral, aporta un plus el incluir algunos aspectos personales que permitan al selector conocerlo como persona pero sin realizar confidencias demasiado intimas.

Es conveniente no hablar mal de las empresas en las que ha trabajado.

En cuanto a los temas económicos, es importante no quedarse con dudas y re preguntar de ser necesario, pero sin que parezca su principal motivación.

Es importante tener cierto “timing” de las preguntas que pueden incomodar al selector y no insistir sobre datos que por el momento pueden ser confidenciales.

Representa un buen gesto de educación e interés por la propuesta agradecer al selector por la posibilidad de la entrevista. Para fortalecer el contacto post entrevista resulta apropiado enviar al selector una carta de agradecimiento.

Además de todos estos tips, el consejo fundamental para el proceso de búsqueda de empleo es no desmotivarse, participar de cada entrevista con vitalidad como si fuese el trabajo de nuestro sueño.

Por:  Claudia Seresini, Selectora de SESA Select 

sábado, 24 de marzo de 2012

Cinco tendencias para revolucionar el mundo laboral.-

5 claves para armonizar el trabajo y maximizar las potencialidades. 

Año tras año, las grandes empresas han optado por utilizar recursos más efectivos y productivos respecto de sus empleados y gestiones. Se trata de cinco nuevas tendencias que revolucionan el mundo laboral y que ya fueron incorporadas por 6 de cada 10 grandes empresas para mejorar su rendimiento profesional. Capacidad de influir en las personas; mejoras en la productividad personal; articulación de la generación Y con la generación X; beneficios en las políticas de maternidad: teletrabajo; y las estrategias para la prevención del estrés “son los nuevos puntos fuertes que las empresas líderes explotan al máximo para obtener mejores resultados y aumentar la eficiencia empresarial entre un 20 y un 30%.”, aseguró Lina De Giglio, directora de Capacitar Desarrollo Empresario.

1-Capacidad de influir en las personas. Cada vez son más los empresarios que toman cursos para aprender a influir en las personas, o bien, que envían a sus empleados a asistir a esta clase de capacitaciones. Desde pedir un aumento de sueldo a cerrar un negocio multimillonario, siempre se busca convencer al otro, sea un jefe, un empleado o un inversor. “La influencia busca consenso, se propone obtener un resultado que satisfaga las necesidades legítimas de ambas partes y para eso, requiere internalizar ciertas técnicas al trabajo diario”, afirmó De Giglio.

2-Mejorar la productividad. Las grandes empresas han comenzado a advertir que sus empleados mejoran su productividad laboral si tienen claro el objetivo y si se sienten cómodos y a gusto en su trabajo diario. A raíz de esto, las empresas se han volcado, por un lado, a planificar y comunicar eficientemente qué tareas se esperan de cada persona y con qué parámetros de calidad, y por otro, a monitorear a sus empleados para detectar rápidamente los desvíos y ayudarlos a volver al foco.

3-Articular la generación Y con la generación X. Cada vez son más las empresas que cuentan con empleados jóvenes, de entre 20 y 30 años, que se distinguen por una actitud desafiante y retadora. Ellos, constituyen la Generación Y, que contrasta en varios sentidos con sus jefes o gerentes. Frente a esto, tiene dos opciones: pelear con ellos o negociar.
“En el último tiempo, las empresas han implementado distintas consultorías y capacitaciones para que el adulto de Generación X o baby-boomer (de entre 30 y 50 años) comience a negociar con los Y, ya que esto es reconocer que ante nosotros tenemos una generación con más conocimientos, otros valores e ideales e incluso con una creatividad mucho más desarrollada”, sentenció Lina De Giglio.

4-Mejoras en las políticas de maternidad. En los últimos años, las grandes empresas han empezado a ofrecer a sus empleadas -embarazadas o en período de posparto- realizar el trabajo desde casa o con horario flexible. El teletrabajo se ha vuelto una herramienta muy útil para incrementar la productividad de la reciente madre, quien siente que puede dar respuesta a la demanda laboral, pero acomodándola a su nueva realidad: “no sólo porque se organiza para realizar sus tareas según su nueva agenda laboral-familiar sino porque la presión emocional de estar dividida o la sensación de estar en el lugar incorrecto en el momento presente desaparece, fortaleciendo su emocionalidad, permitiéndole hacer foco a lo que la convoca y a la vez, cumplir con todas sus obligaciones”, afirmó De Giglio, que es madre de trillizos y una mujer profesional sumamente exitosa.

5-Estrategias para la prevención del estrés. El estrés es uno de los principales problemas del siglo XXI. Grandes compañías, atentas a esta nueva enfermedad, ya han implementado estrategias para prevenirla y con buenos resultados aumentan la productividad laboral. Desde yoga, pases free para ir al gimnasio, entradas a centros recreativos y hasta espacios de reflexión sobre la felicidad o el sentido de la vida, organizados a través de la Gerencia de Capacitación o de la Gerencia de Desarrollo son algunos de los recursos más utilizados.

“Aún cuando las organizaciones estén conscientes de estos aspectos, a raíz de los compromisos adquiridos el ritmo laboral muchas veces se desmadra. Por eso, cada jefe deber hacerse responsable de cómo minimizar el estrés de su grupo de trabajo y el suyo propio, teniendo plena conciencia de los compromisos que puede asumir y del desarrollo emocional de cada empleado en el momento que transita”, concluyó De Giglio.

Varias clínicas del conurbano ya cobran copagos.-

Por una consulta, piden $ 20. Por un estudio simple, el monto puede ser mayor. Y si el médico pide una resonancia o tomografía, el copago puede llegar a los $ 50. Son los montos que varias clínicas y sanatorios le están cobrando a los afiliados de las prepagas, como parte de una medida de fuerza para exigir un aumento en lo que les pagan por sus servicios. Entre la sorpresa y la indignación, los pacientes pagan, pero la mayoría dice que pedirá el reintegro porque, según los contratos firmados, deberían atenderlos sin pedirles ningún pago adicional.
La protesta de las clínicas empezó el miércoles y ya afecta a miles de pacientes, especialmente en el Gran Buenos Aires. En una recorrida por el oeste del conurbano, Clarín comprobó que cuatro grandes centros de salud ya cobran entre 10 y 50 pesos para todas las consultas y prácticas ambulatorias. Son el San Juan de Dios (Ramos Mejía), Corporación Médica (San Martín), Bessone (San Miguel) y Clínica Modelo de Morón, que atienden a afiliados de Medicus, Omint, Swiss Medical, Galeno y Docthos, entre otras prepagas.
“Estamos en estado de alerta. Algunas clínicas ya implementaron los copagos y otras están ajustando sus sistemas para hacerlo pronto”, confirmó Jorge Cherro, presidente de Adecra, la cámara que agrupa a los sanatorios independientes. Según el empresario, si no les dan una solución, en los próximos días habrá copagos en más de 30 centros que atienden a más de 15 mil personas por día en Capital, el conurbano, Córdoba y Rosario.
El jueves, Eliana Obredor (59) fue al hospital San Juan de Dios y se encontró con la sorpresa: le pidieron $ 25 para atenderse con un especialista en columna. Ayer volvió para ver a un gastroenterólogo y le pasó lo mismo. “En dos días pagué 50 pesos”, se quejó al salir, y dijo que va a ir a Medicus para que se los devuelvan. “La gente reaccionaba contra las empleadas, pero ellas no tienen la culpa”, agregó Ramón Akerman, su marido.
El desconcierto también reinaba en la Clínica Modelo de Morón, que cobra los copagos desde ayer para “mantener la calidad médica”, según explicó la empresa en una serie de carteles. Para un análisis de laboratorio piden $ 15, para una consulta $ 20 y para diagnósticos por imágenes $ 40.
“Ya pago una fortuna para tener Galeno, lo único que faltaba era que cobren un extra por cada consulta”, se indigna una señora que espera en la guardia. Poco después, sale de un consultorio Solange Tagliavini (27), una vecina de Castelar que tuvo que pagar el copago para que la vea un médico clínico. “Debería ir a Swiss Medical a que me devuelvan los 22 pesos, pero no tengo tiempo”, dice.
En la Corporación Médica San Martín, los coseguros rigen desde el martes y afectan a los afiliados de diez coberturas.
Por su parte, la Clínica Bessone de San Miguel cobra desde el miércoles adicionales de hasta $ 50. “Si puede, espere unos días a que se solucione el conflicto”, recomiendan a quien llama para pedir un turno.
Esa resolución, de hecho, podría estar cerca. Según Cherro, las clínicas están “muy expectantes” por la reunión que tendrán el lunes las prepagas en la Secretaría de Comercio Interior. Y es que allí el Gobierno podría autorizar el aumento de cuotas que permitiría la actualización de aranceles que reclaman.
“Llevé a mi hijo al San Juan de Dios y me cobraron $ 25. LA verdad que me parece un exceso, con la fortuna que ya pago para tener a mi familia en Omint”, consideró Darío Amigo, un vecino de Villa Luzuriaga. De nuevo en su casa, hizo el reclamo y le pidieron ir a una sucursal a tramitar el reintegro. Dice que siente bronca: “Me molesta que, por una pelea entre empresas, yo tenga que perder tiempo en ir a que me devuelvan algo que nunca me tendrían que haber sacado”.
Clarin
Martín Grosz

El gobierno aprobaría aumento del 5,5% en medicina prepaga.-

La semana próxima quedaría solucionado el conflicto entre las clínicas y las empresas de medicina prepaga, que se convirtió en una amenaza para los afiliados al sistema. Según fuentes del sector, el Gobierno aprobaría un incremento del 5,5% en las cuotas, que está pendiente desde agosto pasado; el aumento, admitió Sergio Belocopitt, CEO y accionista principal del grupo Swiss Medical, es «fundamental» para el sector.
Quien debe aprobar el incremento de cuotas -que los empresarios usarán casi en su totalidad para pagar la suba salarial pactada en la paritaria de agosto con el gremio de la Sanidad- es el superintendente de Salud, Ricardo Bellaggio. Pese a que este funcionario depende del ministro de Salud, Juan Manzur, quien detuvo la aplicación del aumento de cuotas que debía regir a partir del 1 de febrero, fue el omnipresente secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno.
El poderoso funcionario le encomendó a Bellaggio que, antes de permitir la suba del 5,5% en las cuotas, exigiera a las empresas un detallado informe sobre su estructura de costos; las prepagas cumplieron en tiempo y forma, pero hasta la fecha no se produjo la aprobación oficial.
Ante esta situación Jorge Cherro, presidente de ADECRA (la cámara que reúne a clínicas, laboratorios, centros de medicina ambulatoria, etc.), emitió un comunicado en el que informaba que se iban a cobrar «copagos» a los afiliados de las prepagas, ante la negativa de éstas a aumentar los honorarios que les abonan por consultas, tratamientos, análisis e internaciones.
Esos copagos también deben ser aprobados por la Superintendencia de Salud, por lo que -pese al anuncio de la entidad- eran tan inaplicables como los aumentos de cuota. Claramente, los dueños de clínicas y laboratorios («prestadores», en la jerga del sector) decidieron llamar la atención con un anuncio que a priori no podía ser llevado a la práctica. De hecho, ningún afiliado de prepaga debió abonar monto extra alguno estos días.
«No entendemos por qué los prestadores hicieron lo que hicieron; en lugar de ir a Comercio o a la Superintendencia, nos culpan a nosotros de que no les alcanza la plata. A nosotros, con estas cuotas, tampoco», se encrespa Belocopitt. Agrega que «los usuarios no tienen nada que ver en esta pelea, pero los quisieron poner en el medio, sin sentido».
Cabe apuntar que las empresas de medicina prepaga están divididas en dos cámaras: CIMARA, que representa a las más grandes, y ADEMP, que nuclea a las medianas y chicas. Swiss Medical, sin embargo, no está en ninguna de ellas: hace un tiempo Belocopitt decidió retirarse de CIMARA, disconforme con algunas decisiones de la cámara. Un rumor indica que, ante lo crítico de la situación que atraviesa el negocio, ambas cámaras estarían negociando una fusión, y convencer a Belocopitt de que retorne; después de todo, Swiss Medical tiene cerca del 20% del mercado, y es por lejos el jugador más importante.
En la actualidad hay unos 5,5 millones de afiliados al sistema de medicina privada, de los cuales -en números redondos- cerca de un millón y medio paga la cuota mensual en forma directa; los otros cuatro millones están en el sistema a través de acuerdos entre sus empleadores o sus sindicatos y las empresas del sector. Y dado que la cuota es un porcentaje de sus salarios, la suba de la cuota se produce automáticamente cada vez que se les aumenta el sueldo.
Cherro, el representante de los prestadores, había tenido ya un encontronazo con Moreno a mediados del año pasado, cuando el funcionario los amenazó con aplicar la Ley de Abastecimiento si -por no llegar a un acuerdo con los empresarios- les cortaban el servicio a los afiliados. En esa reunión se informó que estaban negociando un aumento del 30% con las empresas (15% en agosto, otro 15% en diciembre); sin embargo, quedó un resto del 5,5% impago, que es lo que está en cuestión por estas horas.
Por: Sergio Dattilo
Ambito Financiero

Moreno recibirá a las prepagas y daría respuesta al pedido de autorización para subir las cuotas.-

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, convocó a una reunión el lunes próximo a directivos del sector de la medicina prepaga. En el encuentro, del que participará el superintendente de Servicios de Salud, Ricardo Bellagio, se daría una respuesta al pedido de autorización que las empresas hicieron a principios de febrero, para incrementar las cuotas de los afiliados .
Es una suba que sería, en promedio, del 5,5% y que, según las prepagas, se justifica por la variación de los costos que le significó al sistema el incremento salarial acordado con el sindicato de la sanidad el año pasado: la última etapa de esa recomposición de los ingresos laborales se cumplió en febrero pasado.
En rigor, esos salarios son pagados por las entidades prestadoras, de las cuales una parte son propiedad de las propias prepagas y otra parte son clínicas, sanatorios y centros de diagnóstico independientes. Tal como informó ayer LA NACION, este último grupo de empresas advirtió -desde una entidad que las reúne- que, ante la falta de una mejora en los aranceles que les abonan las prepagas, cobrarían copagos a los pacientes cada vez que requieran atención. Las prepagas no otorgan una suba de aranceles porque dicen necesitar el alza de cuotas que el Gobierno aún no autorizó.
Ayer, según pudo saber LA NACION, desde el Gobierno se les advirtió a las clínicas que serían sancionadas en caso de aplicar ese cobro de adicionales, considerados ilegales si no están explícitamente contemplados en los contratos con los afiliados.
Ahora, en el sector prestador esperarán a ver las novedades que surjan de la reunión con Moreno. Fuentes de la Superintendencia de Servicios de Salud señalaron ayer que no hubo reclamo alguno de pacientes por el cobro de copagos, a la vez que una recorrida de LA NACION permitió observar que ayer no se produjo ese cobro de adicionales, al menos en forma generalizada.
El presidente de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (Adecra), Jorge Cherro, sostuvo que en los casos en que a un paciente se le cobre un adicional podrá reclamar el reintegro a la prepaga. Señaló además que en ningún caso habría abandono de persona, ya que la atención de urgencias y emergencias estaría garantizada sin la exigencia del pago de un extra.
En declaraciones radiales, Cherro dijo que los cobros comenzarán “en los próximos días” e insistió en que las entidades prestadoras están desbordadas por el desfase entre sus ingresos y los gastos que afrontan. Por eso, reclamó que desde el Gobierno “se pongan los pantalones largos” y resuelvan el problema.
“La situación nunca fue tan crítica como ahora”, señaló otro referente del sector, que afirmó que las obras sociales de los sindicatos (el otro gran sector financiador de la salud) fueron mejorando los aranceles a su cargo, porque reciben más dinero gracias a los aumentos de salarios acordados por convenios. Según el directivo, el sector privado hoy tiene márgenes acotados para hacer las inversiones necesarias, una situación a la que se suman las complicaciones burocráticas que en los últimos tiempos aparecieron para la compra de insumos e instrumental importados.
Por su parte, el director ejecutivo de la Cámara de Instituciones Médico Asistenciales (Cimara), Federico Díaz Mathé, aseguró que en caso de que las clínicas pidan un copago a los pacientes, las prepagas garantizarán que puedan atenderse gratuitamente en otro centro asistencial, o bien realizarán el reintegro de lo abonado. Señaló que el tema no es algo generalizado: “Son algunas clínicas y sanatorios en algunas localidades que violan el contrato con las prepagas”, dijo.
Otras fuentes del sector no descartaron la posibilidad de cortes de servicios a las prepagas.
Estructura de costos
Según fuentes de la Superintendencia, en la reunión del lunes se presentará la metodología para la presentación de estructuras de costos que tendrán que seguir de ahora en más las entidades que venden planes de salud cada vez que busquen aumentar las cuotas. Pero más allá de eso, las compañías esperan una respuesta para ver si podrán aplicar la suba de precios que habían previsto ya para febrero, y que quedó en suspenso luego de una convocatoria que hizo Moreno ese mismo mes.
La intervención del Estado en los valores de los planes de salud fue dispuesta por la ley de regulación de la actividad, aprobada en mayo del año pasado por el Congreso. La norma aún está siendo reglamentada en los aspectos prácticos por las autoridades de aplicación: la Superintendencia y Comercio Interior.
En los últimos años, si bien sin regulación formal, Moreno ya tomaba parte en el tema, y en la práctica era quien autorizaba las subas. Ahora tiene esa atribución formalmente.
La norma regulatoria indica que, antes de cobrar un ajuste, las empresas deberán presentar al Gobierno cuáles fueron las variaciones en los costos, para evaluar el caso. Además, quedaron limitadas las subas a los afiliados por razones de edad (no las justificadas por la inflación de costos), cuando se trata de personas que tienen 65 años o más.
Tironeos
Costos. Las clínicas y sanatorios reclaman un aumento de los aranceles que les cobran a las prepagas para hacer frente a la última etapa de un aumento salarial, que se cumplió en febrero.
Traslado. Las prepagas afirman que no pueden dar esa suba de aranceles si no trasladan el mayor costo a sus afiliados; por eso pidieron la autorización del Gobierno para incrementar los precios de sus planes de salud en un 5,5 por ciento.
Adicionales. Ante ese estado de cosas, la asociación de clínicas privadas, Adecra, advirtió que las entidades prestadoras comenzarán a cobrar copagos a los pacientes cada vez que se atiendan.
Advertencia. Desde la Superintendencia de Servicios de Salud se les dijo a las clínicas que la aplicación de copagos es ilegal si esos adicionales no se previeron en los contratos con los afiliados.
Convocatoria. El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, decidió ayer citar para el lunes a directivos de las empresas de medicina prepaga, que esperan obtener respuesta al pedido de autorización para incrementar el valor de las cuotas.
Por Silvia Stang  | LA NACION